31 de marzo de 2026
En una licitación de movilidad corporativa, el documento clave es el TDR (Términos de Referencia).
El TDR define cómo debe funcionar el servicio que el proveedor va a ofrecer: qué objetivos debe cumplir, qué estándares de seguridad debe tener y qué nivel de control tendrá la empresa sobre los viajes.
En otras palabras, no es un documento para “comprar taxis”, sino una herramienta para asegurar que la movilidad de tu equipo funcione de forma segura, eficiente y trazable.
Si tu empresa está licitando un proveedor de movilidad corporativa, el TDR debería servir como una guía clara para definir cómo debe funcionar el servicio y cómo evaluar a los proveedores.
A continuación encontrarás los pasos clave para estructurarlo correctamente.
Antes de pedir tarifas, define qué problema quieres resolver con la movilidad corporativa.
Algunos de los objetivos más comunes son:
Definir estos objetivos desde el inicio evita terminar con un TDR genérico, donde todos los proveedores parecen ofrecer lo mismo.
Uno de los puntos más subestimados en movilidad corporativa es el tiempo humano que consume coordinar cada traslado.
Un ejemplo simple:
Opción A: solicitar por app
Tiempo de foco del colaborador: ~30 segundos
Opción B: coordinación manual
Tiempo de foco del colaborador: ~33 minutos
La segunda opción puede consumir más de 60 veces el tiempo humano para resolver el mismo traslado.
Si el objetivo del TDR es eficiencia, es clave priorizar soluciones tecnológicas que reduzcan la fricción operativa.
El TDR también debe especificar qué tipos de servicio deberá cubrir el proveedor.
Los más comunes en movilidad corporativa son:
Definir claramente este “menú de servicios” permite que las propuestas de los proveedores sean comparables entre sí.
Algunas licitaciones siguen solicitando tarifas fijas por cuadrantes, pero este modelo suele generar distorsiones de precio.
Hoy, el modelo más extendido es:
Tarifa basada en kilómetro recorrido + tiempo de viaje
Este esquema refleja mejor las condiciones reales del trayecto y suele ser más justo tanto para la empresa como para los conductores.
Cuando se habla de seguridad en un TDR, es importante definir requisitos verificables, no sólo principios generales.
Un proveedor sólido debería contar con:
Un control realizado hace años no garantiza la seguridad actual.
Cada vez más empresas exigen que el proveedor:
Esto ayuda a garantizar estándares claros de seguridad y comportamiento durante el servicio.
Un criterio habitual en movilidad corporativa es exigir:
Sin embargo, también es importante considerar el estado real del vehículo, no solo el año de fabricación.
El TDR debería exigir que el proveedor cuente con:
Esto permite gestionar cualquier incidente de forma rápida y trazable, reduciendo la fricción operativa, evitando interrupciones en la operación y facilitando la continuidad del servicio.
En Perú, una buena práctica es exigir al menos:
El TDR debería especificar tipo de póliza, cobertura y suma asegurada, junto con evidencia documental.
La movilidad corporativa moderna requiere visibilidad en tiempo real sobre la operación.
Por ello, cada vez más empresas incluyen en el TDR requisitos como:
El modelo de reportes manuales enviados por correo está quedando atrás.
La movilidad corporativa moderna requiere visibilidad en tiempo real sobre la operación.
Por ello, cada vez más empresas incluyen en el TDR requisitos como:
El modelo de reportes manuales enviados por correo está quedando atrás.
Aunque suele parecer la parte más administrativa, es donde surgen muchas fricciones.
El TDR debería dejar claros aspectos como:
En Perú también es recomendable revisar el tratamiento tributario del servicio con el área fiscal de la empresa.
Hoy en día es habitual que las empresas soliciten:
Incluir estos requisitos desde el inicio ayuda a evitar retrasos durante la contratación.
Cuando la movilidad es parte crítica de la operación, una buena práctica es incluir un periodo piloto antes del despliegue completo.
Un piloto de al menos un mes permite validar:
Esto reduce el riesgo de firmar un contrato basado únicamente en propuestas comerciales.
Cuando el TDR está bien planteado, la licitación deja de ser solo un proceso de comparación de precios y se convierte en una forma de definir cómo debe funcionar realmente la movilidad de tu empresa.
Si tu organización está evaluando proveedores de movilidad corporativa, contar con un socio que pueda cumplir estos estándares desde el inicio es clave para que el servicio funcione sin fricciones.