28 de mayo de 2026
La nueva ISO 14068 redefine qué significa ser “carbono neutral”: ya no basta con compensar emisiones. Las organizaciones deben reducirlas de forma efectiva, medir su impacto con rigor y respaldar sus avances con evidencia auditable. Este cambio eleva el nivel de exigencia y afecta directamente al reporting ESG y a la selección de proveedores.
El estándar nace para poner orden en un concepto que se ha utilizado con demasiada flexibilidad. A partir de ahora, cualquier declaración de neutralidad en carbono debe apoyarse en una estrategia de descarbonización alineada con la ciencia climática, con seguimiento y verificación continuos año tras año.
Este artículo aborda los principales cambios que introduce la norma y su validación por parte de AENOR, entidad de referencia en certificación ambiental, que garantiza que los compromisos climáticos empresariales sean sólidos desde el punto de vista técnico y científico.
La sostenibilidad en el entorno corporativo de España ha evolucionado de ser una declaración de intenciones a un activo financiero y reputacional. Con la entrada en vigor de la nueva norma, las empresas ya no pueden depender únicamente de la compra de créditos de carbono para definirse como “carbono neutral”, sino que deben asumir un compromiso verificable con la descarbonización.
La ISO 14068 establece requisitos estrictos en materia de medición, trazabilidad y planificación. A diferencia de otros enfoques, prioriza la reducción efectiva de las emisiones de gases de efecto invernadero en las operaciones y en la cadena de valor antes de considerar cualquier mecanismo de compensación.
Para las organizaciones que buscan liderar su sector en España, este estándar redefine las reglas del juego en torno a tres pilares:
Elegir proveedores alineados con la ISO 14068 permite a las empresas españolas avanzar con mayor solidez en sus objetivos climáticos. Colaborar con socios verificados por AENOR aporta ventajas claras:
La transición hacia una movilidad baja en carbono requiere métricas comparables y verificables. En este contexto, la ISO 14068 convierte el compromiso climático en un dato objetivo y creíble ante inversores y reguladores.
En este escenario, Cabify se posiciona como la primera compañía en obtener la certificación de AENOR bajo la ISO 14068, reforzando la credibilidad de su compromiso climático.
Elegir un proveedor es también elegir su impacto ambiental. Al integrar una solución de transporte sostenible alineada con este estándar, las organizaciones incorporan un atributo verificable de sostenibilidad en su cadena de valor.
Si la sostenibilidad forma parte de tus reportes anuales, elegir una empresa de transporte con neutralidad en carbono respaldada por un estándar como la ISO 14068 te permite garantizar rigor, trazabilidad y credibilidad.
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