18 de junio de 2026
Durante 2026 hemos visto el surgimiento de herramientas de IA inimaginables hasta hace poco en su poder y disrupción: OpenAI lanzó GPT-5.5, una herramienta reconocida por su capacidad de combinar razonamiento avanzado, memoria contextual y generación multimodal en tiempo real. Google fue con Gemini Live, que llevó la interacción por voz y video con IA a un nivel mucho más natural e integrado en dispositivos y servicios cotidianos. Y Anthropic lanzó, entre otras cosas, Claude for Legal, que marcará un punto de inflexión en el ejercicio del Derecho en todo el mundo.
Pero mientras el mundo experimenta la revolución IA, en Colombia miles de ciudadanos son atormentados por los comparendos D12, que son las infracciones de tránsito que les imponen por trabajar con sus vehículos particulares a través de plataformas digitales de movilidad. Un desagradable viaje al pasado convertido en cotidianidad.
Las plataformas de movilidad llevan 12 años operando en Colombia. Generan oportunidades para cientos de miles de conductores de vehículos particulares y taxis. Vuelven más cómoda, versátil y segura la vida de millones de usuarios. Tienen algunos detractores -cada vez menos numerosos- en el mundo del taxismo, pero son valoradas y defendidas por sectores claramente mayoritarios de la opinión pública. Sin embargo, ningún gobierno ha tenido la valentía de impulsar en el Congreso una ley que regule definitivamente la situación de los conductores de vehículos particulares que trabajan a través de la tecnología.
En Colombia habrá elecciones presidenciales a la vuelta de la esquina. Por eso, hacemos un llamado a las campañas y al próximo gobierno para que se le midan a este tema, no solo porque es taquillero en la opinión pública, sino porque es crucial en materia de impacto social, garantía de libertades y promoción de la innovación. Las premisas de lo que debe hacerse ya están claras:
Creación de un marco normativo propio, que diferencie la movilidad digital del transporte público tradicional.
Definición de estándares en materia de seguridad, seguros y calidad del servicio.
Eliminación de barreras artificiales a la competencia, como el modelo de capacidades transportadoras y el consecuente sistema informal de cupos en el caso de los taxis.
Modernización y desregulación de la actividad del taxismo, para nivelar la cancha y potenciar su competitividad.
Protección de la independencia de los conductores.
El pasado mes de abril, nuestra asociación realizó su congreso anual, llamado #FuturoDigital2030. Allá lanzamos nuestra propuesta detallada de modernización regulatoria de Colombia en materia de economía digital. Su documento resumen puede consultarse acá: https://www.alianzain.co/wp-content/uploads/2026/04/Futuro-Digital-2030-DIGITAL-v0.2.pdf
Ojalá que en estos 4 años que vienen en Colombia, superemos la premodernidad y la exclusión que simbolizan los comparendos D12 y avancemos en políticas públicas y decisiones regulatorias apropiadas para sacar el mejor provecho de este nuevo ciclo de la historia.